Francesca Denegri: Relatos de viaje de Maipina de la Barra, Eduarda Mansilla y Clorinda Matto”

Con la conferencia “Conociendo lo que perdemos. Los relatos de viaje de Maipina de la Barra, Eduarda Mansilla y Clorinda Matto” de Francesca Denegri, académica de la Pontificia Universidad Católica del Perú, se inauguró el XX Congreso Internacional de la Sociedad Chilena de Estudios Literarios SOCHEL.

Denegri, académica de la Pontificia Universidad Católica del Perú dedicada a los estudios sobre género y literatura en el siglo XIX y a memoria y violencia, expuso sobre tres escritoras latinoamericanas y sus relatos de viaje: la chilena Maipina Copacabana de la Barra, la argentina Eduarda Masilla y la peruana Clorinda Matto. Estos textos -según la académica- representan diálogos muy necesarios en el tiempo, pues se trata de temas aún no resueltos en el siglo XXI. En la época, los libros de viajes gozaban de popularidad debido a que se trata de trayectorias “al revés”, de latinoamericanos yendo hacia Europa y el mundo, zarpando desde Valparaíso, Buenos Aires, Callao. Francesca Denegri cuenta que se trata viajes que significan “una vuelta” a continentes que se han conocido a través de la literatura y las bibliotecas.

En los casos de escritores masculinos se trata de misiones de estado, representaciones diplomáticas, destinadas a observar sistemas de educación o comprar armas. También de viajes, de estudios, formación, turismo y aventura, siempre con itinerarios y propósitos claros.

El caso de las autoras femeninas dista de esta oficialidad, pues se trata de viajes motivados por problemas personales, partidas urgentes, con pasajes solo de ida. Maipina de la Barra y Clorinda Matto nunca regresan a su tierra natal. Eduarda Mancilla vuelve solo una vez. En la escritura femenina se presentan estrategias de silenciamiento de los motivos que generaron la partida, situación opuesta al alarde y exhibicionismo cosmopolita de los escritores masculinos.

La narrativa fémina lidia con la herida producida por le conflicto y la violencia de género, el trauma y la huida. Si en el caso de los hombres se vuelve para ocupar cargos públicos, en el caso de las mujeres se viaja para no volver más.

Maipina huye en mayo de 1873, viuda, con una hija de 16 años, asilada, “con un triste presente y un nebuloso porvenir”, cuenta Denegri. Con una situación económica precaria, daba clases particulares de piano y canto. Su viaje es preparado con sigilo. Cruza la cordillera sola y a lomo de mula, expuesta a morir en el camino. Si en un primer momento su alejamiento de la patria se presenta como un sufrimiento mariano, en el cual se fetichiza el dolor, el viaje la transforma. En Buenos Aires termina dando clases sobre educación de mujeres y da conciertos de música.

Clorinda Matto huye de lima en 1895 cuando su casa y su imprenta han sido saqueadas. Llega a Buenos Aires 20 años después de Maipina, La profesora Denegri cuenta que Clorinda lucha por el espacio público de las letras, logrando ejercer una serie de actividades especializadas relacionadas con el campo literario: ensayista, editora de periódicos, amiga de escritores y críticos.

En el caso de Eduarda Mansilla, su escritura aborda la esfera doméstica norteamericana. Denegri explica que en Eduarda se muestra un deseo de desesencializar su condición femenino doméstica a través de una liberación simbólica. Su interés por el tema del divorcio, siendo esposa de diplomático. se entiende como una forma de reinventarse como profesional de las letras, libre de ataduras conyugales.

Al cierre, la profesora Denegri expresó que “las políticas emancipadoras de educación y trabajo femenino que promoverán a lo largo de sus vidas estas tres escritoras en sus relatos de viajes, y más adelante en sus otros trabajos literarios, derivan de una misma experiencia de dura conflictividad entre los géneros, particularmente difíciles de negociar, que abría desencadenado estos tres viajes sin boleto de retorno”.

Texto: Cristian Vergara

Category: Literatura
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